Facilitar un espacio de reflexión sobre la diversidad religiosa, potenciando el encuentro entre personas de diferentes maneras de entender la trascendencia.
Brindar herramientas para la construcción de convivencia y cohesión social de del ámbito de las religiones, creencias y espiritualidades, dentro del marco de la educación intercultural.
Trabajar la diversidad cultural y la convivencia entre los vecinos y vecinas. Transmitir los valores de la tolerancia y la vida en común, a través de la música y la danza africana.
Combatir el estrés diario de los padres y madres del municipio, después de una jornada laboral cargada con sus consecuencias sociales.
Analizar los patios escolares y las dinámicas que se dan.
Trabajar los espacios de conflicto dentro del horario lectivo.
Visibilitzar dinámicas tóxicas y espacios de posibilidad intercultural a través del juego libre.
Poner el énfasis en cuestiones de género condicionadas por la arquitectura de los espacios educativos como los patios escolares y proponer modificaciones de estos entornos.
Ofrecer un entorno de reconocimiento cultural a los y las participantes a través del análisis del lenguaje verbal y no verbal.
Reflexionar entorno a la mirada etnocéntrica y universalista de todas las culturas.
Sensibilizar a los y las participantes sobre la riqueza del valor de la diversidad cultural que nos rodea a través de la mirada en los orígenes que construyen nuestra identidad.
Promover actitudes de diálogo, solidaridad, empatía y respeto hacia otras personas, encontrando elementos comunes en el día a día de las diferentes culturas, horarios, costumbres, expresiones, comidas, maneras de saludar, tradiciones, creencias.
Prevenir actitudes racistas, a través de la atención a la construcción de estereotipos y prejuicios del imaginario colectivo.